jueves, 31 de enero de 2013

200 años de Orgullo y Prejuicio

Es una verdad reconocida universalmente que a todo hombre soltero que posea una gran fortuna le hace falta una esposa.
Con estas palabras, cargadas desde el principio con altas dosis de crítica y humor, empieza una de las novelas más laureadas de la literatura inglesa victoriana. Orgullo y Prejuicio cumple este año el segundo centenario de su publicación, doscientos años en los que esta historia de amor, de vanidad y de malentendidos, ha alcanzado extremos que Jane Austen nunca hubiera imaginado.  Películas y series sobre la historia, sobre su vida e incluso sobre un club de lectura de sus novelas en el contexto actual. Y no sorprendería ver próximamente una nueva película de Orgullo y Prejuicio en la que Elizabeth lucha por su supervivencia contra una horda de zombies hambrientos, como relata el libro de Seth Grahame-Smith (Es una verdad universalmente reconocida que un zombi que tiene cerebro necesita más cerebros). Pero ahora nos centraremos en sus versiones cinematográficas, además de las series producidas por la BBC.
Pride and Prejudice (1940)

Más fuerte que el orgullo: la primera adaptación cinematográfica

En 1940Robert Z. Leonard presentó la primera versión audiovisual de Orgullo y Prejuicio (Pride and Prejudice, que en español se tradujo como Más fuerte que el orgullo), con Laurence Olivier y Greer Garson. Leonard destaca de forma cómica las preocupaciones sociales de la época que recoge Austen en su novela y cuyo máximo exponente se encuentra en la señora Bennet. Los críticos han destacado la calidad de vestuarios y ambientación. Esta primera adaptación en blanco y negro abrió las puertas de Hollywood a las novelas de Austen.


Las series de la BBC: fieles a la historia original


 Orgullo y Prejuicio (1995, izquierda - 1980, derecha)
La British Broadcasting Corporation (BBC) llevó a cabo a finales del siglo pasado dos adaptaciones televisivas de la obra de Jane Austen. 
La primera, compuesta por cinco episodios, fue presentada en 1980 y adaptada por el novelista inglés Fay Weldon, lo que le dio cierta fama. Pero fue la versión de 1995 la que destacó por encima de su predecesora, tanto por las actuaciones de Jennifer Ehle (ganadora de un premio BAFTA) y Colin Firth, como por la calidad técnica y artística de la serie. Vemos una adaptación más atrevida que las anteriores, pero siguiendo bastante al pie de la letra la novela. La Elizabeth de Jennifer Ehle muestra su faceta más intelectual y orgullosa, pero que igualmente cae en los brazos de un Darcy que, despojado de su timidez y de alguna prenda más, sale del lago de Pemberly mojado de la cabeza a los pies. Una serie bien hecha, con gusto y calidad. 

De novela a musical de Bollywood

Una de las versiones más sorprendentes de la historia de los Bennet es Bodas y Prejuicios, un musical al más puro estilo Bollywood y adaptado al siglo XXI. Gurinder Chadha, director de la película, aporta un enfoque divertido y reduce el texto crítico y cultivado de Jane Austen a una historia de comedia romántica. Asimismo, vemos una similitud entre las ansias matrimoniales de las familias inglesas de la época victoriana y las indias, por lo que podríamos adivinar una leve crítica en este aspecto. Dejando esto a un lado, Chadha se queda con los hechos suficientes de Orgullo y Prejuicio para llevar una linealidad narrativa y ofrece una obra basada en el entretenimiento musical. El film, protagonizado por Aishawarya Rai y Martin Henderson, se estrenó en España en 2005 y nos regaló momentos como este:



Un festín para los sentidos

Cartel de Orgullo y Prejuicio (2005)
Obviando referencias cinematográficas e incluso películas cuya historia se basa en la novela de Austen (El Diario de Bridget Jones), llegamos a la última adaptación de Orgullo y Prejuicio, llevada de forma magistral por el director inglés Joe Wright. La crítica quedó satisfecha ante la delicadeza y fidelidad que mostraron Wright y la guionista Deborah Moggach para llevar a la gran pantalla del siglo XXI esta obra centenaria. La esencia de la novela se desprende en cada vestido, gesto o mirada, por no hablar de la ironía austeniana que impregna cada diálogo. Asistimos además a la aparición de la tensión sexual en la historia, hecho que hasta ahora no se había reflejado y que da un toque fresco y romántico. Rodada en siete localizaciones distintas del Reino Unido, vestuario acorde con la personalidad de los personajes, una música basada en uno de los pianistas más reputados de todo el mundo, Jean Yves Thibaudet, y actuaciones exquisitas, en especial la de Keira Knightley, que le valió una nominación a los Óscars. Todo hace de esta adaptación de Orgullo y Prejucio una maravillosa obra cinematográfica. Quizás no sea la adaptación más fiel a la historia original, pero es sin duda la que mejor ha captado el espíritu de Jane Austen. 


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